
El Pleno del Ayuntamiento de Arafo ha decido frenar la presión fiscal al vecino bajando el Impuesto de Bienes Inmueble (IBI) que se aplica desde la Corporación local.
El motivo de llevar a cabo esta medida es debido a la revisión catastral realizada por el Ministerio de Economía y Hacienda, pues con la misma se persigue que el incremento del gravamen del Estado en el IBI tenga la menor consecuencia posible en el recibo que los residentes deben pagar por sus inmuebles y solares por dicho concepto.
Este año el Ayuntamiento de Arafo "solamente aplicará el 0,7 por ciento para los terrenos urbanos y el 0,5% en los rústicos, atendiendo al carácter solidario de la administración municipal", según ha manifestado el alcalde, Domingo Calzadilla. En este sentido, el presidente de la corporación municipal señala que "siempre hemos querido evitar ser un peso a través de los impuestos en los bolsillos de nuestros vecinos, por lo que nuestro gravamen siempre ha sido uno de los más bajos de la Isla".
Cambios en la ordenanza
"En este caso y al tratarse la subida de un imperativo legal, el grupo de gobierno ha articulado una serie de medidas a adoptar para los próximos ejercicios que ayuden a disminuir los efectos que la revisión de valores catastrales ha supuesto en la cuota del recibo del IBI del ejercicio 2009, dado la coyuntura económica actual", expresa.
En este sentido, el alcalde resalta que se facilitará a los vecinos la información y la documentación necesaria para la solicitud del aplazamiento y fraccionamiento del pago de las cuotas del IBI correspondiente a este año.
Además, se solicitará a la Gerencia Territorial del Catastro que paralice el incremento de los valores catastrales en el municipio.
El alcalde arafero precisa que, "en el supuesto que los valores catastrales no se paralicen se reconsiderará la reducción del tipo de gravamen a través de la modificación de la ordenanza fiscal. Es decir, bajaremos el tramo municipal hasta el mínimo que permite le ley".