
A pesar de que los años inmediatamente posteriores al fin de la Guerra Civil significaron un relativo estancamiento social y económico en el municipio, el barrio del volcán se hacía cada vez más populoso. Ese auge poblacional comenzó a demandar un recinto sagrado para realizar actos religiosos. A instancias de Víctor Servilio Pérez Rodríguez se planteó la idea de trasladar en procesión una imagen de la virgen del Carmen y de construir una capilla en el creciente núcleo. Así, en 1946 se formó una comisión que obtuvo del Ayuntamiento la cesión gratuita de terrenos para tal fin, una subvención de 500 ptas., y la denominación de Barrio del Carmen para esa zona.
La ermita constaba de una sola nave con sacristía anexa y un pequeño campanario, en la actualidad en fase de ampliación, tras constituirse como parroquia el 19 de enero de 2006. Preside el templo una imagen de la virgen del Carmen; otras que allí se encuentran son un paso de Jesús entrando en Jerusalén y un San Antonio Abad.